Las mejores pollas se encuentran aquí

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El miembro viril masculino suele desatar muchas pasiones: son muchas las mujeres (¡y hombres!) que lo adoran y que se mueren de ganas por metérselo en la boca y chuparlo hasta dejarlo bien seco. Pero claro, aunque se diga que el tamaño no importa, aquí lo que se quiere es que sean pollas grandes, y cuanto más lo sean, mayor será el disfrute.

Pollas grandes: placer infinito

Aquí en nuestro país hay, por estadística, miembros grandes. De los más grandes de Europa… y es que los españoles tienen buena fama, pero de nada serviría hablar si no se escondiera una verdad detrás.

Y aquí es dónde surge un gran problema, y es que claro, ¿qué pasa con las personas que la tienen un poco más pequeña? Es mala suerte, pero lo primero que debemos decir es que no pasa absolutamente nada: mientras te funcione, nadie debería criticar. ¡Será que no hay personas que han disfrutado como nunca con una polla pequeña!

Pero si aún así es un tema que te preocupa, aquí os damos algunos consejos para que le pongas remedio. No se pueden hacer milagros, pero como mínimo se puede conseguir algo. Si le ponéis ganas, conseguiréis mejorar.

  • Come bien y equilibradamente: si te pasas la vida comiendo comida frita y bebiendo bebidas con gas, tus hormonas no funcionarán tan bien como deberían hacerlo y ello repercutirá que tu pene no se agrande todo lo que debería en momentos de excitación. Lo mismo pasa con los malos hábitos: si fumas o bebes, deberías dejarlo o al menos intentar consumir lo menos posible. Si a eso le sumas el hacer ejercicio de forma regular, ya tendrás mucho ganado.
  • Usa ropa amplia. Sobre todo en lo que refiere a ropa interior. El pene debe estar a sus anchas para poder crecer o moverse libremente. Si usáis por ejemplo un calzoncillo muy ajustado, entonces lo que estáis haciendo es reprimir el impulso.
  •  Hazle masajes de vez en cuando. Es una evidencia decir que si tocas el pene crece, porque esto ya lo sabe todo el mundo. Pero aquí no nos referimos a hacernos una buena paja, sino al hecho de aplicarse pequeños masajes diarios para estimularlo. Atención: el objetivo de este ejercicio no es correrse, por lo que si al masajearte ves que te excitas, debes cambiar el método. Intenta que sea lo más neutro posible y hazlo muy a menudo.

Ya veis, no son técnicas milagro, pero si conseguís con esto aumentar algunos milímetros o funcionar mucho mejor en la cama, pues todo esto que habréis ganado. Es cierto, repetimos, que el tamaño no debería importar ni debería ser causa de una depresión o baja autoestima, pero todos sabemos perfectamente que este tipo de cosas afectan más de lo que quisiéramos. Esperemos, pues, que vuestras pollas crezcan a buen ritmo y que podáis ofrecer el mejor sexo del mundo a las personas que os rodeen.